¿QUIÉNES SOMOS?
Conoce Alma Mater
El proyecto “Alma Mater” nace con el objetivo de poder ofrecer espacios seguros que acompañan a los primeros años de la vida de una persona y la relación con la figura principal de apego: la madre . Nos gustaría darle la importancia que se merece a esta etapa de inicio de la vida ya desde el útero materno y preservar, cuidar y asegurar la relación entre la diada madre-bebé. Así tiene sentido nuestro proyecto «Alma Mater» en latín, que significa literalmente «madre nutricia», fuente de todo.
Los primeros años de vida, contando desde la concepción, son trascendentales en la vida de una persona, todo ser humano ha iniciado la vida en un medio acuático hasta que ha nacido y ha tenido que adaptarse a la vida terrestre, siendo un ser biológicamente dependiendo física y emocionalmente de su madre. Es importante tener en cuenta nuestros orígenes y todo lo que ocurrió en los primeros años de vida, cerca de nuestra madre. No debería olvidarse que cada ser humano que viene a este mundo es una hoja en blanco y que cualquier cosa que hagamos en esta etapa puede marcar de por vida.
Si hiciéramos una reflexión colectiva y recordáramos que todos hemos sido bebés , como dice la Dra. Ibone Olza, todo sería diferente, puede ser cuidaríamos más de las madres; y socialmente, nos haríamos más responsables, visibilizaríamos más esta etapa tan intensa, complicada y, a la vez, maravillosa. No debemos olvidar que la transición a la maternidad, a pesar de ser un momento vital trascendental, tiende a ser muy ignorada por la sociedad, y también por la salud mental. Aparte de la soledad referida por muchas madres, a menudo se nos motiva a incorporarnos al trabajo, al ciclo productivo de la sociedad capitalista, sin reparar la importancia de la PRESENCIA materna, de la ambivalencia, de los cuidados y de la complejidad de ese momento.
Los primeros años de vida, contando desde la concepción, son trascendentales en la vida de una persona, todo ser humano ha iniciado la vida en un medio acuático hasta que ha nacido y ha tenido que adaptarse a la vida terrestre, siendo un ser biológicamente dependiendo física y emocionalmente de su madre. Es importante tener en cuenta nuestros orígenes y todo lo que ocurrió en los primeros años de vida, cerca de nuestra madre. No debería olvidarse que cada ser humano que viene a este mundo es una hoja en blanco y que cualquier cosa que hagamos en esta etapa puede marcar de por vida.
Si hiciéramos una reflexión colectiva y recordáramos que todos hemos sido bebés , como dice la Dra. Ibone Olza, todo sería diferente, puede ser cuidaríamos más de las madres; y socialmente, nos haríamos más responsables, visibilizaríamos más esta etapa tan intensa, complicada y, a la vez, maravillosa. No debemos olvidar que la transición a la maternidad, a pesar de ser un momento vital trascendental, tiende a ser muy ignorada por la sociedad, y también por la salud mental. Aparte de la soledad referida por muchas madres, a menudo se nos motiva a incorporarnos al trabajo, al ciclo productivo de la sociedad capitalista, sin reparar la importancia de la PRESENCIA materna, de la ambivalencia, de los cuidados y de la complejidad de ese momento.
Tratamos de dar visibilidad a la etapa de la maternidad, así como acompañarla, ofreciendo espacios y acompañamiento al embarazo, preparación al parto y posparto. Asimismo, siguiendo la línea de la vida, ofrecemos atención a la salud mental infantil y juvenil ya lo largo de la vida, abordando las dificultades que pueden aparecer en estos períodos. Trabajamos desde una óptica integradora de los aspectos bio-psico-sociales y combinamos tratamientos de psicoterapia y psicofarmacológicos más punteros; dando especial protagonismo a los vínculos humanos, a los vínculos con la madre, en definitiva, a una base segura, según J. Bowlby.
Dra. Lorena Francés Soriano